¡Dos poderosos regresos primaverales! – Two spring powerful returns!

Dos bandas regresaron con pie derecho en la primavera estadounidense; conozca quienes son. Solamente en español. –  Two bands back to the stages with force in the American spring. Know who are they. Only in Spanish.

Por: Pedro Suárez.

Fotos: Pedro Suárez.

Agradecimientos Especiales: Justin Tedaldi (JET, The Examiner NYC).

Iniciando este año en marcha, el país del águila calva pudo albergar como siempre una serie de conciertos y giras promovidas por varias agrupaciones, algunas de ellas retornaron luego de un tiempo ausente en las tarimas. Dos de ellas lograron contagiar con su renovado sonido los oídos de sus fans para, de algún modo, calentar la primavera estadounidense: Judas Priest & Morbid Angel.

Judas Priest: Firepower World Tour 2018 North America Leg I (New York)

Los británicos habían anunciado en enero de este año su plan de conciertos a nivel mundial luego del exitoso lanzamiento de su decimoctavo álbum bautizado como Firepower con el sencillo “Lightning Strike”, iniciando este tour en territorio estadounidense (13 de marzo en Wilkes-Barre, Pensilvania); mas sin embargo, un mes antes de la gira una noticia había afectado parcialmente el feliz retorno: la enfermedad que le fue diagnosticada al comandante de las cuerdas, sir Glenn Tipton: Parkinson. En un emotivo comunicado publicado en las redes sociales de Judas Priest, Tipton oficializaba su retiro de los escenarios más no de la banda, por lo que estaría de observador acompañando a sus compañeros de batallas mientras su puesto fue llenado por el talentoso líder de Sabbat y productor Andy Sneap, el cual esto originó que algunos fans puristas de la agrupación devolvieran sus boletas y criticaran dicha designación, todo un reto para Sneap quien finalmente, contra todo pronóstico, demostró que pudo acallar este tipo de críticas estando siempre a la altura profesional de un exigente público durante esta gira. Fue así como la banda empezó a recorrer durante marzo y abril varias ciudades norteamericanas junto con otra grande: Saxon. Y una de las ciudades que vio desfilar a ambos fue Nueva York, realizándose su show en el Coliseo de Veteranos del Condado de Nassau (a unos 35 minutos del distrito urbano neoyorquino de Queens) en una fría pero despejada noche del sábado 17 de marzo.

Y aunque las medidas de seguridad fueron exigentes, el aforo del coliseo logró llenarse (alrededor de 16.000 espectadores) por lo que al llegar a este recinto ya estaba dentro del séquito de fotógrafos y periodistas acreditados custodiados por un equipo de seguridad. No obstante, todos nos ubicamos en el foso que separa la tarima de la primera línea de espectadores para poder tener acceso viable a la captura de imágenes (se eran permitido solamente tomar fotos en las tres primeras canciones por banda); así, Saxon abrió el telón a eso de las 7:30 pm con temas que empezaron a calentar el ya aglomerado coliseo. Una banda que nos enseñó su constancia en mantenerse en el imaginario de sus seguidores sin importar la edad con su buen Heavy Metal recordando canciones como “Sacrifice”, “Thuderbolt”, o “They Played Rock n Roll”. Formados en 1976 en la ciudad Barnsley, los británicos supieron ganarse el corazón de nuevos adeptos pero también dieron gusto a su fiel y madura fanaticada, la cual coreó sus temas deleitándolos en aproximadamente una hora de recital en el que la nostalgia pero también la alegría apenas surgía entre todos gracias a la voz de Biff Byford, las guitarras de Paul Quinn y Doug Scarrat, el bajo de Nibbs Carter y la percusión de Nigel Glocker. Un abrebocas que nos dejó listos para recibir al Metal God Halford y su corte.

Y a eso de las 8:15 pm, sale a escena un renovado Judas Priest bajo un manto oscuro en la arena con una canción que desencadeno la euforia total: Firepower. Inmediatamente veo un Halford totalmente encumbrado e imponente en todo momento, comandando la situación y haciendo vibrar con su voz y sus gestos a toda la multitud. Luego, la descarga de Judas Priest fue sin tregua: “Running Wild”, “Sinner”, “The Ripper”, “Lightning Strike”… para después soltar esos clásicos con los que muchos como yo nos sollamos literalmente en nuestros puestos: “Some Head Are Gonna Roll”, “Painkiller”, “Breaking the Law” (mi favorita con la que conocí esta banda en mi juventud), “Hell Bent for Leather” (Halford se cambia de atuendo y sale con su Harley Davidson a la tarima), “Metal Gods”… hubo la tan sonada pausa o encore para escuchar el intro de “The Hellion” y su tema “Electric Eye”… una noche que nos supo a gloria ochentera y noventera en la que cerró magistralmente con su clásico del Rocka Rolla de 1974: “Living After Midnight”, con el que alrededor de una hora y cincuenta minutos todos sacudimos nuestras cabezas y nos deleitamos de este gran regreso en vivo de los ingleses. Para mí, fue mi segunda vez luego de una década de no verlos en vivo ya que estuve en su histórico concierto en Bogotá (Colombia) el 2 de noviembre de 1998 (todavía recuerdo que cayó un aguacero y que llegué a mi casa totalmente empapado e hipotérmico pero feliz). En esta nueva ocasión, mi amigo Justin Tedaldi (quien aparece en el famoso DVD de su ultima gira norteamericana Epitaph Tour en 2012) y su amigo Sparky recordamos muchas de las cosas que Judas Priest nos trajo a nuestras vidas y de paso celebrar tanto este maravilloso concierto como que, coincidencialmente esta misma fecha, la ciudad estaba de júbilo y desorden por el Dia de San Patricio.

De esa manera, acabamos asi una gran noche neoyorquina pre-primaveral con melodía británica.

Epilogo: En mi último día en La Gran Manzana, la casa disquera de Judas Priest, Sony Music, había organizado en su cuartel general en Manhattan una exhibición tipo museo de los atuendos, las fotografías y los sonidos de los Metal Gods británicos. Y claro, no perdí la ocasión de comprar dos discos: el CD Firepower y el vinilo de uno de los álbumes con el que los conocí por primera vez: British Steele.

Morbid Angel: Kingdoms Disdained US Tour 2018 (Philadelphia)

Otro de los grandes monstruos del Death Metal norteamericano también hizo su retorno a los escenarios. Los floridianos Morbid Angel bajo la batuta de Steve Tucker en las voces y del señor Trey Azagthoth habían oficializado un tour nacional promoviendo su noveno disco llamado Kingdoms Disdained (lanzado en noviembre de 2017). La agrupación había anunciado sus fechas y la ciudad de Filadelfia estaba entre las favorecidas por su visita. A pesar que el concierto fue un día jueves 19 de abril, el público respondió al llamado de la banda demostrando si poder de convocatoria. El TLA (Theatre of Living Arts) en la artística y bohemia South Street en el centro de la ciudad fue el lugar elegido para que no sólo Morbid Angel tocase allí; en esta gira los acompañaban Hate Storm Annihilation, Dreaming Dead, Origin y Misery Index. Este retorno a las arenas contó con un nuevo baterista: Scott Fuller, quien reemplazó desde la producción de su último álbum al veterano Pete “Commando” Sandoval, quien había advertido de su salida por sus diferencias religiosas (Pete se había convertido al cristianismo y las líricas de la banda iban en contra de sus creencias); todavía sigue activo en la nueva versión de Terrorizer, quienes también volvieron a reactivarse tras el deceso de Jesse Pintado, su mentor.

De vuelta al ruedo, las agrupaciones teloneras nos mantuvieron a la expectativa; resalto en especial a Misery Index, oriundos de Baltimore, cuyo trabajo los ha llevado a ser cartel en el famoso Maryland Death Fest logrando también ganar audiencia. Un grupo que promete llevar con ímpetu las banderas del Death Grindcore cuyo último EP I Disavow nos demuestra lo mencionado. Otra de las revelaciones también es la agrupación femenina californiana Dreaming Dead, quienes con sus líricas inspiradas en la literatura de H.P. Lovercraft nos transportó con melodías oscuras y góticas, pero con una base fuerte de Death Metal Melodico el cual se llevaron la ovación de la gente.

Y luego de un silencio sepulcral, la música empezó a germinar desde las entrañas del teatro, saliendo uno a uno al escenario para cantar la primera canción de la noche: “Piles of Little Arms”, de su último disco. Luego, temas del Kingdoms Disdained sonaron con fuerza: “D.E.A.D.”, “Gardens of Disdained”, “The Righteous Voice” sin olvidar otros clásicos como “Covenant of Death”, “Curse the Flesh”, “Bil Ur-Sag”, entre otros, cerrando con “To the Victor the Spoils”. A la salida, una pequeña llovizna anunciaba que la noche había concluido para mí, pero con el buen sabor de haber disfrutado nuevamente este reencuentro con la banda (la última vez los había visto en la versión del Maryland Death Fest 2012 con “Commando”) en el que 105 minutos fueron suficientes para romper la rutina del día a día con buena dosis de Death Metal en la floreciente primavera gringa.

Galería fotográfica Saxon, Judas Priest & Morbid Angel.

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